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El Avatar Rama

Rama séptimo Avatar de Vishnu

Rama, es la séptima encarnación del dios Vishnu, sucediendo a Parashurama, y precediendo a Krishna. El dios de la preservación se encarnó en Rama para liberar al mundo del yugo del demonio Rávana, su mito es contado en los épicos textos del Ramayana, fue tal la importancia de este descenso de Vishnu que es considerado por muchos como el mejor de los avatares e incluso máximo dios del hinduismo.

Historia de Rama

Se dice que a principios del Treta Yuga, la segunda era, el mundo estaba cubierto por una espesa selva en la que no se podía escuchar más que los rugidos de las bestias y las pisadas de las manadas. La humanidad vivía con temor, pues el demonio Rávana infundía temor en los corazones de los hombres desde su reino en Ceilán, el demonio era tan poderoso que el mismísimo Brahma pidió a Vishnu que interviniera.

Nacimiento de Rama

Dásharatha, soberano de Ayodhya, buscaba un heredero, pero no le había nacido ningún hijo a pesar de tener tres esposas, el monarca pasaba su tiempo rememorando a los grandes reyes de antaño, pues era hijo, nieto y bisnieto de grandes y valientes reyes, comenzando su linaje con el legendario Manu, el primer rey y fundador de su ciudad, sin embargo, esto no hacía más que afligirlo, pues creía que, por su culpa, aquel gran linaje desaparecería. Sin saber que hacer, el rey comenzó a buscar consejo en los sabios de su reino, pero solo el mejor de ellos logro traerle consuelo, pues le dijo: "¡Oh gran rey Dásharatha no debe preocuparse, pues pronto le nacerá el mejor de los hijos, todo ha sido ya arreglado por aquel que lo puede todo!".

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Para asegurarse, los sabios y el rey realizaron un Yajña, también conocido como sacrificio de fuego, un ritual de oblación, entonces, al encender las llamas se presentó ante ellos una figura que emergió del fuego sagrado, se trataba de un mensajero de dios que había sido enviado para decirle al rey que el señor Vishnu estaba complacido con su esfuerzo y por ello descendería al mundo encarnándose como su hijo y, además, seria acompañado por tres niños más, quienes serian sus hijos menores. El mensajero le otorgo al rey una vasija que contenía arroz, lo único que debía hacer era dárselo de comer a sus esposas para poder continuar con el linaje real.

Rama y sus Hermanos

Al poco tiempo de haber realizado el ritual, las tres esposas de Dásharatha ya estaban embarazadas y al poco tiempo nació el pequeño Rama, seguido por sus tres hermanos: Laksmana, Satrughna y Bharata. Desde pequeños demostraron ser niños con cualidades excepcionales, pero Rama siempre destacaba entre sus hermanos, pues era habilidoso como un tigre, elegante e imponente como un león, pero a la vez sereno como un lago, humilde como la hierba y sabio como un libro antiguo. Los cuatro fueron instruidos en el uso de armas, el arte de la guerra, el cuidado del pueblo y los valores religiosos, además de como inculcar estos a su pueblo para guiarlos a la inmortalidad y la liberación del ciclo del Samsara.

Rama y Laksmana

En su adolescencia, Rama y su hermano Laksmana ya eran poderosos guerreros a pesar de su corta edad, por ello el rishi Visvamitra solicito su ayuda, pues él junto a otros sabios deseaban realizar una oblación a dios, pero cada que lo intentaban eran interrumpidos y atacados por demonios, quienes contaminaban el lugar del sacrificio y devoraban a los devotos, pero con la ayuda de los hermanos por fin podrían realizarlo. No obstante, el rey Dásharatha no estaba seguro de dejar ir a sus hijos, pues consideraba que aun eran muy jóvenes como para enfrentar tal peligro. Ante la negativa del rey el sabio insistió mencionando: "Majestad, ¿Acaso no se ha dado cuenta de que Rama es la encarnación del señor supremo?, por eso no debe temer, él sobrepasara cualquier dificultad".

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Así pues, emprendieron su viaje, los sabios comenzaron el ritual y pronto aparecieron los demonios, pero esta vez fueron repelidos por los hermanos, quienes derribaron a los demonios con sus flechas. Una vez terminado el ritual, Visvamitra guio a los jóvenes hasta el reino de Mithila, que estaba gobernado por Janaka, este soberano había lanzado un reto para encontrar un marido digno de su hija Sita, quien también era la encarnación de una diosa, la devi Laksmí, eterna consorte de Vishnu, todo esto porque el rishi sabía que Dásharatha estaba buscando esposas para sus hijos.

Rama y el arco de Shiva

Para afrontar el desafió, se necesitaba ser lo suficientemente fuerte como para levantar y encordar un arco gigantesco, el cual anteriormente había pertenecido a Shiva y era tan pesado que se necesitaban trecientos hombres para empujar la caja en la que estaba guardado, muchos príncipes de gran fortaleza física lo habían intentado, pero todos fallaron intentando levantarlo siquiera, afortunadamente Rama gozaba de un inmenso poder tanto físico como mágico, entonces el joven príncipe se encamino hasta el arco y sin realizar esfuerzo alguno lo levanto, dejando a todos atónitos, pero ahí no terminaría su sorpresa, pues Rama doblo tanto el arco para colocar la cuerda que el arma se partió, produciendo una enorme explosión que derribo a todos en el lugar excepto a Rama.

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Rama y Sita

Tras su increíble hazaña, Rama fue ovacionado por todo el reino y Sita se sintió sumamente feliz por el esposo que se había ganado su mano, la princesa se acercó a su prometido y en señal de aceptación regalo al príncipe una guirnalda de flores. La relación de los príncipes creo un lazo de amistad entre ambos reinos, de manera que también se seleccionaron esposas para los tres hermanos de Rama. Se realizo el más hermoso de los casamientos con una ceremonia de fuego conocida como Saptapadi, en el rito se casaron los príncipes, pero siendo Rama la suprema personalidad de dios y Sita el aspecto femenino de dios, la unión de ambos es eterna.

El exilio de Rama

Al regresar a Ayodhya, la pareja vivió años prósperos y llenos de felicidad, pero el tiempo no se detuvo, ya que el rey Dásharatha se tornaba ya anciano y debilitado, razón por la que deicidio retirarse de una vez y dejarle la corona a Rama, pues había demostrado ser noble, justo, virtuoso y controlado entre otras cosas. Sin embargo, la reina Kaikeí, la más joven de sus esposas, madre de Bharata y también su preferida, deseaba que fuera su hijo quien recibiera la corona, así que, cobro al rey los dos favores que le debía, pidiendo primero: "Concédeme el favor de otorgar la corona a Bharata en lugar de a Rama" y como segunda petición "Obliga a Rama a vivir en el bosque por doce años para que no intente arrebatar el reino a mi hijo". Incapaz de faltar a su promesa y con el corazón partido Dásharatha acepto.

Lejos de molestarse, Rama acepto su exilio, pues estaba complacido de cumplir con el dharma, que en ese momento se traducía en honrar la palabra de su padre. En su destierro lo acompañaron Laksmana y su esposa Sita, aunque, toda la gente del reino deseaba dejar sus hogares para seguir a Rama. Al poco tiempo de adentrarse en el bosque, fueron atacados por el demonio Viradha, quien intento asustarlos diciendo: "Mi nombre es Viradha, el comedor de hombres, denme a la mujer y lárguense de mi hogar ahora mismo, si intentan enfrentarme morirán, pues soy inmune a cualquier arma que provenga de este mundo", entonces Rama furioso respondió con una voz que sonaba como truenos: Patético demonio, si lo que quieres es morir, te concederé tu deseo de inmediato, entonces Rama le disparo siete flechas doradas, acabando con el Raksasa.

el señor Rama

Rama y los demonios Surpanakha y Khara

Tras derribar al demonio, Laksmana construyo una cabaña, lugar donde los tres vivirían una vida de paz y austeridad por varios años. Pero la paz termino cuando a su hogar llego la demonio Surpanakha, que estaba enamorada de Rama, obviamente el avatar la rechazo, así que, furiosa intento atacar a su esposa, pero Sita fue defendida por Laksmana, herida, la demonio escapo para acudir a su hermana Khara, quien enfurecido mando a catorce demonios para que acabaran con los culpables de haber dañado a su hermana, por su puesto, estos no fueron rivales para Rama, por lo que, el furioso Khara junto a su ejército y se dirigió personalmente a enfrentar a Rama, apenas verlos, Laksmana corrió a proteger a Sita, mientras que Rama se preparó para el combate, absolutamente todo el ejército fue destruido por Rama, soldados, comandantes e incluso Khara cayeron ante el príncipe por atreverse a atacarlo.

Rama y Ravana

Ante el fracaso de Khara, Surpanakha corrió a pedir la ayuda de su hermano mayor, Ravana, el demonio de diez cabezas y rey los raksasas. La demonio no solo le hablo de la muerte de su hermano Khara a manos de Rama, si no que, también le hablo de Sita, a la que describió como la mujer más hermosa del universo, pues creía que, de esta forma animaría a Ravana a tomar a Sita para él y así ella podría quedarse con Rama, de esta manera Surpanakha apelo a la reputación de su hermano, quien era celebre por haber derrotado a los devas de los tres mundos, tierra, cielo y atmósfera, además tenía la fama de ir por el universo raptando esposas y princesas. Con sus palabras Surpanakha logro su cometido, pues Ravana se llenó de deseo por Sita.

El rapto de Sita

El rey demonio se adentró en la selva donde habitaba Rama y compañía, pero apenas llegar se encontró con el demonio Maricha, quien era uno de los raksasas a los que Rama y Laksmana habían ahuyentado por atacar a los sabios, Ravana obligo al raksasa a ayudarlo, haciendo que Maricha tomara la forma de un ciervo para llamar la atención de Sita, al pasar cerca de su cabaña la princesa se maravilló con el animal y pidió a Rama que lo trajera hasta ella, entonces Rama salió corriendo tras el animal, dejando a Laksmana al cuidado de su esposa. De inmediato Rama se percató del engaño, así que disparo una flecha contra el ciervo, hiriéndolo de muerte, pero antes de morir logro lanzar un grito imitando la voz de Rama: "¡Socorro! Laksmana, hermano... ¡ayúdame!".

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No obstante, Laksmana a sabiendas de que su hermano era la encarnación de dios y que nada podía pasarle, ignoro los gritos de socorro, pero Sita estaba aterrada y rogó a Laksmana que corriera a ayudarlo, como este no accedía, no le quedó más remedio que insultarlo diciéndole que de seguro quería que su hermano muriera para quedarse con ella, ofendido, Laksmana acepto ir en busca de su hermano, pero antes dibujo un círculo de protección alrededor de la cabaña y le pidió a Sita que no saliera de ahí. Todo iba como Ravana lo había planeado y acto seguido se acercó a la cabaña transformado en un anciano y debilitado sabio, la princesa no podía negarse a ayudarlo, así que corrió a socorrerlo, pero sin darse cuenta puso un pie fuera del círculo, entonces Ravana se revelo ante ella y se la llevo secuestrada.

El rey Raksasa salió volando junto a Sita, pero fue visto por Djatayú, príncipe de los buitres y amigo de Rama, por lo que trato de salvar a la princesa, el ave intento por todos los medios vencer al demonio, pero le fue imposible y cayó derrotado. Al mismo tiempo Laksmana encontró a Rama, pero este lo reprendió por dejar sola a su esposa, ambos comenzaron a buscar a Sita, sin embargo, no encontraban pistas de su paradero, Rama estaba cayendo en desesperación, hasta que dieron con el mal herido y moribundo Djatayú, quien le contó lo sucedido a los hermanos. Mientras Ravana cargaba a Sita por los cielos, la princesa gritaba por ayuda a Rama y su hermano, entonces logro ver un grupo de monos, a quienes les arrojo una de sus prendas, rogando para que su marido diera con ellos y así supiera que estaba viva.

Rama y Hánuman

Rama logro dar con los monos, estos estaban al servicio Sugriva, el rey de los monos, así que los siguieron hasta la guarida del rey, desgraciadamente en un principio no confiaban en los príncipes, fue solo gracias a la intervención de Hánuman, quien servia como consejero de Sugriva, que ambos grupos se conocieron y forjaron una gran amistad, pues Rama se volvió gran amigo de Sugriva, pero con Hánuman la conexión era aún más grande, ya que, el dios mono sentía como su amor por dios crecía cada vez más al estar al lado del príncipe, de manera que se ayudaron mutuamente.

El grupo de monos logro encontrar un testigo que vio a Ravana volar sobre el mar mientras cargaba a Sita, deduciendo que se dirigía hasta su reino, Lanka, la capital de los Raksasa, lamentablemente solo los demonios conocían su paradero, así que, Hánuman se ofreció para encontrar la ciudad, de esta manera el dios mono partió hasta la playa acompañado de un pequeño grupo, una vez que estaban a orillas del mar, Hánuman trepo hasta lo alto de un risco y utilizo sus poderes para volverse inmenso y musculoso, entonces dio un enorme salto en dirección al océano partiendo él solo. Desde los cielos logro ver la ciudad, así que comenzó a encogerse a medida que caía, al llegar a la ciudad era tan pequeño que era casi invisible, se movió por toda la ciudad, hasta que logro dar con Sita, que estaba recluida en un pequeño bosque, pues Ravana no podía obligarla a convertirse en otra de sus esposas.

Rama y Hánuman

La princesa estaba custodiada por unas demonio, así que, Hánuman espero hasta que se quedaron dormidas, llegado el momento se acercó a conversar con Sita, pero esta desconfió de él, así que, el mono le hablo de Rama y le mostró su anillo, el cual le había entregado el príncipe astutamente, una vez que confió en él, Hánuman pidió a Sita que subiera a su espalda para que salieran de ahí, pero antes de que pidieran salir fueron sorprendidos por soldados de Ravana, quienes los capturaron y llevaron al mono ante su señor. Hánuman intento negociar su liberación junto a la de Sita y sirvió como mensajero de Rama, pero Ravana furioso pidió que le prendieran fuego a la cola del mensajero, Hánuman resistió el ataque y se defendió de sus atacantes, entonces salió corriendo y con su cola en llamas incendio toda Lanka, tras esto salto una vez más hacía el mar y se dirigió rumbo a Rama.

Al encontrarse con el príncipe, el dios mono le contó todo lo sucedido y le entrego el prendedor que Sita le dio para él. Al tomar el prendedor de su amada, Rama se sintió invencible, llenándose una vez más de poder y ánimos, además, ahora tenía la ayuda de un enorme ejército de monos fieles a él y a su causa. Para poder llevar su ejército a través del océano, Rama solicito a los monos crear un puente con piedras que iría desde la playa hasta el reino de Lanka, para ello pidió la ayuda de Váruna, dios del océano, quien le ayudo para que las piedras flotaran sobre el agua. Tras un arduo trabajo, el ejército de monos marcho imponente sobre el puente con Rama y Laksmana al frente.

Rama contra Kumbhákarna

Las fuerzas de Rama llegaron al amanecer y asaltaron la ciudad de Ravana, sin embargo, el demonio también contaba con un poderoso e innumerable ejército de Raksasas, la lucha inicio, desatándose la más cruenta de las guerras, era tal la fuerza de ambos bandos que la lucha se prolongó por días, afortunadamente Hánuman golpeaba multitud de enemigos con su enorme maza dorada, Rama daba veloces y letales cortes con su espada azul que destruía a innumerables adversarios y Laksmana derribaba demonios con cada tiro de su arco, haciendo la diferencia y diezmando rápidamente las fuerzas demoníacas.

Temiendo la derrota, Ravana despertó a su hermano Kumbhákarna, un gigantesco y sumamente poderoso demonio que antaño realizo grandes estragos por todo el universo, obligando a los devas a lanzarle una maldición para que durmiera durante todo el año, solo una vez por ciclo podía despertar para comer. Una vez liberado de su letargo, Kumbhákarna comenzó a equilibrar la guerra, pues con uno solo de sus golpes aniquilaba a miles de monos y con su mano atrapaba decenas de ellos para comerlos, además, los ataques de los monos no hacían mella en el gigante, entonces Rama se presentó ante el gigante, se lanzó sobre él y con un solo tajo de su espada corto uno de los brazos del demonio, el enorme brazo del demonio todavía no caía al suelo cuando Rama ya le estaba cortando el otro y finalizo cortando su cabeza.

Rama y Kumbhákarna

Rama contra Indrajit

Al ver la muerte de su hermano, Ravana mando llamar a su hijo Indrajit a combatir, así que, este subió a una montaña y realizo diferentes sacrificios con los que logro obtener distintos poderes místicos, con su nuevo poder, Indrajit salto de la montaña, se volvió invisible y comenzó a atacar a los monos, cayendo miles de ellos por las mortales flechas del demonio, era tal su letalidad que incluso Rama y Laksmana fueron heridos por las mortales flechas especiales del príncipe demoníaco. Hánuman logro tomar a los hermanos y escapar de la encarnizada lucha, llevando a los príncipes hasta su campamento, pues Laksmana estaba ya al borde de la muerte, los médicos monos dijeron que solo las hiervas medicinales del Himalaya podrían salvarlos, por ello, Hánuman reunió las fuerzas que le quedaban para ir a buscar las hierbas, el dios mono logro traer el medicamento, con lo que lograron curar a los príncipes y a gran parte del ejército de monos, el cual había estado a punto de ser derrotado. Renovado, Rama volvió a la batalla junto a su ejército y su hermano, cosa que dejó sorprendido al príncipe demoníaco, pues estaba seguro de haber acabado con la vida de sus enemigos, Indrajit ataco nuevamente con sus ilusiones, pero el corazón de Laksmana se llenó del poder de dios por su deseo de ayudar a su hermano, guiando su flecha directamente al cuello de Indrajit y cortando su cabeza.

Rama contra Ravana

Habiendo perdido a todos los lideres de su ejército, a Ravana no le quedó más opción que luchar el mismo, el demonio salió volando imponente de su castillo y se dispuso a desafiar personalmente a Rama. Para ayudarlo en su última batalla, el dios Indra hizo bajar de los cielos una cuadriga de oro para el príncipe, dando así inicio a la batalla final.

Rama se desplazaba por el campo de batalla montado en su carruaje dorado mientras disparaba flechas certeras a las cabezas de Ravana, quien lo seguía volando a gran velocidad para atacarle con sus armas, las flechas del príncipe eran tan poderosas que al golpear rebanaban de un solo tajo las cabezas de Ravana, pero por cada cabeza que cortaba crecía una nueva. Ravana se burlaba de Rama por no poder hacerle daño, pero este no se dejó amedrentar, el combate era impresionante y estremecedor, no obstante, Rama estaba dispuesto a darle fin de una vez por todas, tomo una de sus flechas y la imbuyo con su poder místico, la flecha salió disparada como un poderoso rayo en dirección a al pecho de Ravana, destruyendo su invulnerable armadura y atravesando su duro corazón.

Rama y Ravana

Rama se reencuentra con Sita

Con la muerte de Ravana, Rama por fin pudo liberar a su amada Sita, Laksmana y todos los monos celebraron la victoria de su señor y de los cielos caía una lluvia de flores que los devas hicieron caer desde el cielo. Rama se reunió con Sita y le dijo que al fin la guerra había terminado y una vez más eran libres para estar juntos, desgraciadamente y debido al largo tiempo que pasaron separados, Sita lo rechazo frente a sus seguidores, pues decía que existía la posibilidad de que le hubiera faltado al respeto con otro hombre durante su rapto. Rama sabía que Sita le era eternamente fiel, pero entendió que su esposa deseaba probarle a todo el universo su fidelidad para que nunca existiera duda de ello.

Para probar su fidelidad, Sita se ofreció voluntariamente a realizar la prueba de fuego, Laksmana incendio una hoguera y Sita se adentró en el fuego ante la atónita mirada de todos los seres y la paz de Rama, que a pesar de aparentar seriedad no pudo resistirse a soltar una lagrima. A pesar de haberse adentrado en las furiosas llamas, el dios Agni reconoció su integridad, intercedió por ella para que su fuego no la dañase, purifico sus ropas y le ayudo a salir de la hoguera.

El rey Rama

La aventura de Rama había legado a su fin y su exilio también, pues había llegado el momento de regresar a Ayodhya, pero antes, los dioses complacidos con la gesta de Rama le revelaron su naturaleza divina. Tras su regreso triunfal, Rama, Sita y Laksmana fueron recibidos por su padre y hermanos, entre ellos Bharata, quien se había rehusado a recibir la corona y solo gobernó en su ausencia, así que entrego el reino a Rama, el legítimo rey, dando paso a la inagotable felicidad del pueblo y una época de interminable prosperidad.

rey Rama

Apariencia de Rama

Rama es representado como un joven hombre de piel azul o verde brillante y hermosa, se le suele ver vestido con una túnica conocida como dhoti de color amarillo y su cabello lo lleva atado. En sus manos carga un arco y flechas o una espada de metal azul. Se le suele mostrar junto a su esposa Sita, en sus aventuras con su hermano Laksmana o sus amigos monos como Hánuman o luchando contra los demonios y Ravana.

Poderes de Rama

Como uno de los avatares de Vishnu, Rama es sumamente poderoso, sus habilidades son sobre humanas, pues posee fuerza, velocidad, agilidad y demás capacidades aumentadas, es un poderoso y experto guerrero capaz de utilizar cualquier arma a la perfección, aunque, su habilidad con la espada y el arco sobresalen por sus hazañas, siendo capaz de cortar cualquier cosa con su espada y a atravesar lo que sea con sus flechas que viajan con la fuerza de un rayo. Goza de una aparente invulnerabilidad otorgada por el universo que lo protege de cualquier daño o situación mortal, además posee el favor de la voluntad de dios, la ayuda de los dioses devas y un innumerable ejército de monos guerreros. Por si fuera poco, al ser la suprema personalidad de dios, Rama puede adoptar el poder supremo de Vishnu.

Culto a Rama

Rama es uno de los avatares más adorados del hinduismo, es tan importante y amado que muchísimas personas lo consideran el dios supremo incluso por encima de las deidades de la trimurti. EN la India se festeja una vez al año la victoria de Rama sobre Ravana con fiestas y celebraciones que duran incluso días.



Heracles

El más grande Héroe de Grecia.

Hou Yi

Dios del Arco y Protector de la Tierra.

Huitzilopochtli

Dios Mexica de la Guerra y el Sol.

Imágenes de Rama el avatar gentil

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